Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2020

El reto del cuerpo (y otras partes mías…)

Estimada Dueña Propietaria, Mi cuerpo (declarado abiertamente de tu propiedad, pero que tengo que administrar yo, por obvias razones) presenta varias situaciones que representan un reto en dicha administración así como su correcta preservación, desempeño y correcto mantenimiento por lo que esta oficina de administración ha decidido realizar el siguiente informe al respecto. Enseguida encontrarás una lista con dichas situaciones, así como ejemplos de los efectos que causan y, en algunos casos, posibles soluciones y correcciones sugeridas: ·          Sensación de “ligereza” artificial : Al hablar contigo, al tenerte cerca o escuchar tu voz, el habitante del cuerpo presenta una condición que el   mismo ha descrito como “sentir que flota” con episodios de sensaciones de despegar los pies del suelo o incluso en situaciones menos alarmistas, “caminar sobre nubes”. Esto se presenta por algunos segundos pero hay reportes casos de algunos minutos...

Simplemente no lo sé...

No sé en qué parpadeo te robaste mis miradas, llenas de cariño y deseo… Cuando fue que mi cordura se quedó atrás y me rendí ante tus detalles y encantos… El segundo en el que mi cordura sucumbió ante mis emociones… El momento en qué mi cuerpo y mi mente se hicieron adictos a tu presencia…. Donde quedaron todas mis reglas, mis códigos y mis “yo no”… En que suspiro te adueñaste de mis pensamientos y anidaste en ellos… En que caricia me volví fanático de tus interminables piernas… En qué gota de sudor se evaporaron mis miedos y dudas con respecto a ti… Cuando llego esa sonrisa que me hizo mis ojos desorbitar y mi cara se contagiara con tu alegría… El respiro en que tu bello aroma natural inundó mis pulmones y avergonzó a cualquier otro perfume que haya olido alguna vez… En que paso de baile nuestras caderas se pertenecieron y juraron complicidad perpetua… En que beso nuestros labios sellaron el destino de este bello momento… El sonido de tu voz que conquistó mi oído ...
…entonces empujó el gollete de la botella muy muy profundo. Le sorprendió que la carne, las tripas y la piel debajo del vestido fueran atravesadas y desgarradas tan fácilmente. Era eso o que realmente empujaba y removía la botella con odio, cegada por una emoción amarga, por una impotencia reprimida por años y años. Eso se podía ver a simple vista, toda la gente estaba perpleja, en un estado de aturdimiento tal que era difícil distinguir el paso (o no) del tiempo. La sangre era roja, espesa, caliente… como si hubiera estado ganando cuerpo con el tiempo. Sintió como primero cubría primero sus dedos, como empezaba a correr por sus palmas y chocaba con el frio vidrio de la botella, escurría hasta sus muñecas, parecía la sangre aferrarse a su piel. La mancha en el vestido fue creciendo rápidamente, la sangre recorría su vientre y bajaba hasta un camino bifurcado por sus piernas, casi podría jurar sentir ya en sus tobillos la sangre caliente. Aunque para ese momento, según los presentes,...