Estimada Dueña Propietaria, Mi cuerpo (declarado abiertamente de tu propiedad, pero que tengo que administrar yo, por obvias razones) presenta varias situaciones que representan un reto en dicha administración así como su correcta preservación, desempeño y correcto mantenimiento por lo que esta oficina de administración ha decidido realizar el siguiente informe al respecto. Enseguida encontrarás una lista con dichas situaciones, así como ejemplos de los efectos que causan y, en algunos casos, posibles soluciones y correcciones sugeridas: · Sensación de “ligereza” artificial : Al hablar contigo, al tenerte cerca o escuchar tu voz, el habitante del cuerpo presenta una condición que el mismo ha descrito como “sentir que flota” con episodios de sensaciones de despegar los pies del suelo o incluso en situaciones menos alarmistas, “caminar sobre nubes”. Esto se presenta por algunos segundos pero hay reportes casos de algunos minutos...
No sé en qué parpadeo te robaste mis miradas, llenas de cariño y deseo… Cuando fue que mi cordura se quedó atrás y me rendí ante tus detalles y encantos… El segundo en el que mi cordura sucumbió ante mis emociones… El momento en qué mi cuerpo y mi mente se hicieron adictos a tu presencia…. Donde quedaron todas mis reglas, mis códigos y mis “yo no”… En que suspiro te adueñaste de mis pensamientos y anidaste en ellos… En que caricia me volví fanático de tus interminables piernas… En qué gota de sudor se evaporaron mis miedos y dudas con respecto a ti… Cuando llego esa sonrisa que me hizo mis ojos desorbitar y mi cara se contagiara con tu alegría… El respiro en que tu bello aroma natural inundó mis pulmones y avergonzó a cualquier otro perfume que haya olido alguna vez… En que paso de baile nuestras caderas se pertenecieron y juraron complicidad perpetua… En que beso nuestros labios sellaron el destino de este bello momento… El sonido de tu voz que conquistó mi oído ...