No sé en qué parpadeo te robaste mis miradas, llenas de cariño y deseo… Cuando fue que mi cordura se quedó atrás y me rendí ante tus detalles y encantos… El segundo en el que mi cordura sucumbió ante mis emociones… El momento en qué mi cuerpo y mi mente se hicieron adictos a tu presencia…. Donde quedaron todas mis reglas, mis códigos y mis “yo no”… En que suspiro te adueñaste de mis pensamientos y anidaste en ellos… En que caricia me volví fanático de tus interminables piernas… En qué gota de sudor se evaporaron mis miedos y dudas con respecto a ti… Cuando llego esa sonrisa que me hizo mis ojos desorbitar y mi cara se contagiara con tu alegría… El respiro en que tu bello aroma natural inundó mis pulmones y avergonzó a cualquier otro perfume que haya olido alguna vez… En que paso de baile nuestras caderas se pertenecieron y juraron complicidad perpetua… En que beso nuestros labios sellaron el destino de este bello momento… El sonido de tu voz que conquistó mi oído ...